Chat Swinger, haciendo un poco de
historia e informando sobre que significa la infidelidad.
(el chat esta al final de esta pagina)
cualquier relación. La fidelidad de nuestra pareja es una de las
cualidades más valoradas, y las sospechas de aventuras y escarceos
amorosos pueden hacerle perder el sueño a más de uno.
Vamos a adentrarnos en el terreno de la infidelidad, vamos a ver por
qué sucede y cómo afrontarla para que no nos quite el sueño.
La Psicología de la Infidelidad
Para poder entender mejor la infidelidad, debemos adentrarnos un
poco en la psicología evolucionista, y ver por qué nuestros
instintos nos empujan a la infidelidad, y en qué se diferencian la
infidelidad masculina y la femenina.
Los hombres están programados evolutivamente para desear una gran
variedad de parejas sexuales. Por tanto, el hecho de mantener una
relación exclusiva de forma prolongada, le suele agudizar ese deseo
de buscar la variedad sexual.
Las mujeres están programadas evolutivamente para concebir hijos
del mejor hombre, y posteriormente dominarlo (lo que conocemos como betaización)
para que permanezca a su lado con el objetivo de sacar adelante a
los hijos. Con la betaización se entra en la rutina, y cuando la
mujer pierde esa atracción original que sentía por su hombre puede
buscar un hombre aún mejor para comenzar de nuevo el ciclo.
O visto desde otra perspectiva, la mujer busca dos roles: el amante
y el proveedor. Un hombre en una relación tiende a
perder progresivamente el rol de amante y permanecer únicamente en
el rol de proveedor. Por tanto la mujer irá a buscar en otra parte
la emoción del rol perdido de amante.
Por tanto, como norma general:
La infidelidad del hombre es física
La infidelidad de la mujer es emocional
Curiosamente cada uno de los sexos considera la infidelidad natural
del otro, en un grado mínimo, como algo aceptable e inherente a su
naturaleza.
Así, las mujeres consideran que es normal que los hombres se fijen
en otras chicas atractivas por la calle (pueden recriminarle por
ello con el objetivo de hacerle sentir culpable - para betaizarle -,
pero en el fondo lo ven normal).
Y los hombres ven normal que las mujeres tengan amores platónicos:
el típico ejemplo es cuando una mujer suspira por un ídolo
inalcanzable como Brad Pitt, George Clooney o Sean Connery. Es una
forma de seguir soñando con el Príncipe Azul perfecto e
inalcanzable.
En cambio, las pequeñas muestras de infidelidad no natural en el
otro sexo pueden provocar una respuesta muy fuerte
- a un chico le fastidia mucho que su chica mire a otros tíos o
tontee con ellos con roce y contacto físico
- a una chica le fastidia mucho que su chico no le preste atención,
y en cambio le preste atención y tenga más confianza con otras
chicas.
El significado evolutivo de esto es claro: para un hombre, la
infidelidad física de su mujer puede llevarle a criar hijos que no
son suyos, evolutivamente hablando ¡esto es una desgracia para sus
genes!
Igualmente para una mujer la infidelidad emocional de su chico puede
llevarle a dedicar recursos a esa otra mujer, lo cual le quitaría
recursos a ella y a sus hijos, ¡otra desgracia evolutiva!
Es importante entender la diferencia entre las infidelidades
masculina y femenina para comprender que las infidelidades naturales
son infidelidades "light"; mientras no pasen de un
cierto límite no son problemáticas, son sólo parte del juego.
El Significado de una Relación
La mayoría de la gente ve las relaciones como una entidad superior,
más grande que ellos mismos, como algo especial que es necesario
proteger a toda costa.
Sin embargo, una relación, en esencia, es un intangible: es un
contrato social, es decir, un pacto. El instinto que
tenemos las personas de entrar en relaciones se debe a que
evolutivamente esto es muy beneficioso para los hijos. Y esto, en su
versión más básica, no es más que un acuerdo entre dos personas.
Por supuesto, una relación puede llegar más lejos que las dos
personas por separado. No tiene por qué limitarse al contrato
social. En una relación puedes tener proyectos de futuro, se puede
planear la vida en común. Puede ser mucho más que la suma de las
partes.
Pero jamás se puede anteponer el bienestar de la relación al
bienestar de las dos personas que la componen.
Por ejemplo, algunas parejas cuando les va mal deciden tener un
hijo, porque erróneamente creen que eso hará que la relación vaya
mejor. No sorprende cuando después de tenerlo, la relación va aún
peor, y además la situación se ha complicado por la presencia del
niño.
Una relación vista como un intercambio justo puede llegar más
lejos que cada una de las dos personas por separado. Pero una relación
en la que este equilibro está desvirtuado deja de tener este
sentido y se convierte en una ligadura sin sentido, o en un parasitismo
por parte de uno de los dos hacia el otro.
La infidelidad y las preocupaciones que nos provoca son un ejemplo
claro de esto. En el momento en que una persona está más
preocupada por el mantenimiento del pacto en sí, y no del
objetivo, del fín último de la relación, ésta se convierte en
una mera fachada social, hueca por dentro.
El Miedo a los Cuernos
Tú no puedes obligar a las personas a comportarse de una
determinada manera. Al igual que no puedes obligar a una chica a que
hable contigo, o a que te coga el teléfono cuando la llamas,
tampoco le puedes obligar a que te sea fiel (salvo medidas extremas
como encerrarla en un harén y poner dos eunucos vigilando en la
puerta :P).
No hará falta que os diga que mientras más se oprime a
alguien, más anhela esa persona la libertad. De las chicas
que he conocido que en algún momento de su vida han sido infieles,
algunas eran porque no estaban muy enamoradas de sus novios (porque
no eran lo suficientemente masculinos, sólo aportaban el rol de
proveedor) y otras muchas era porque sus novios eran extremadamente
celosos y querían tenerlas controladas de una forma enfermiza. Por
eso, en el momento en que tenían la oportunidad, la aprovechaban
;).
Además, ¿para qué quieres controlar a la otra persona? ¿De
donde viene ese miedo atroz a que te pongan los cuernos?
El Miedo Instintivo
Primero tenemos el miedo instintivo, genético, a que nuestros
hijos no sean nuestros.
Este miedo es más que razonable y tiene una base evolutiva como
hemos visto al principio. Aun así, no somos animales salvajes ni
vamos marcando nuestro territorio orinando por los rincones. A día
de hoy si una chica tiene una aventura por ahí, si no está
demasiado tarada no debería quedarse embarazada de su amante, salvo
que ella realmente quiera que sus hijos sean de él. De todas formas
si se ha llegado a ese punto en la relación, entonces es que su
novio tiene problemas de betaización muy graves, y el hecho de que
su chica se acueste con otro sólo es un sintoma más de su evidente
pérdida de masculinidad.
En cualquier caso existen las pruebas de paternidad, aunque un chico
que esté muy betaizado seguramente viva en una realidad tan
distorsionada que ni siquiera se lo plantee como posibilidad.
El Miedo Emocional
Despues tenemos el miedo emocional: miedo a que
nuestra chica tenga una aventura y nos abandone por otro
hombre.
En este respecto me resulta muy curioso que haya chicos que presuman
de que su novia es "muy legal", que jamás le pondría los
cuernos, etc.
Supongamos que es cierto, que jamás pondría los cuernos. ¿Hasta
qué punto es esto beneficioso?
Imagínate que una chica conoce a otro chico que le atrae mucho (y
esto sí que no se puede evitar, porque como ya sabemos La
Atracción No es una Opción).
Si resulta que a la chica se le mete entre ceja y ceja que tiene que
estar con ese otro chico, y es una chica legal y que nunca pone
cuernos, ¿qué es lo que va a hacer? ¡Cortar con su novio!
En cambio una chica con menos moralidad podría tener un rollete
apasionado con el otro chico, y como dice el refrán "ojos
que no ven, corazón que no siente"...
Por supuesto también hay otras chicas con el suficiente autocontrol
para plantearse si merece la pena romper su compromiso (aunque su
novio no vaya a enterarse en la vida). Personas con un código moral
interno que les haría sentirse mal si hicieran algo así, aunque no
se fuese a enterar nadie.
Y ahora yo pregunto, ¿qué es mejor? Seguro que muchos
pensaríais que si a vuestra chica le gusta otra persona, es mejor
que corte con vosotros antes que os ponga los cuernos. Pero yo he
visto caso de chicas que han cortado con chicos simplemente porque
les atraía otra persona más que su novio, aunque no hubieran
llegado a nada con esa otra persona, ni llegaran a nada después. Lo
hicieron simplemente porque consideraban que eso era lo correcto. Y
sí, puede que sea lo correcto, pero el chico lo pasa realmente mal.
Sobre todo porque la impresión que le queda es que ella ha roto una
relación con futuro simplemente porque se ha encaprichado de otra
persona.
Evidentemente en todos estos casos los chicos querrían que su
chica, aún sintiéndose atraída por otro chico, controlase
esa atracción y permaneciese, fiel, en la relación. Sería
lo ideal. El problema es que no sabemos si nuestra pareja en general
funciona así, ni si va a funcionar siempre igual. Una persona que
normalmente sea fiel, puede llegar a ser infiel por determinadas
circunstancias como problemas en la relación, pérdida de atracción
por su pareja, otras circunstancias personales, etc.
Recuerda también que aquí no evaluamos la ética de la
seducción. Cada persona tiene una ética propia y lo que
resulta ético para uno puede no serlo para otro. Lo que pretende
este artículo no es juzgar los comportamientos de las personas.
Simplemente entenderlos y ver qué consecuencias tienen. Las cosas
no son malas ni buenas, son como son y lo mejor que podemos hacer es
entenderlas para desenvolvernos con soltura.
El Miedo Social
Por último tenemos el miedo social: tememos que nos
pongan los cuernos y quedar como unos pardillos. Que nuestra novia
nos tome el pelo, y que nuestros amigos se enteren y se cachondeen
de nosotros. Vamos a ver esto ahora en más detalle pero resumiendo
muy brevemente: lo que haga tu pareja es algo que no puedes
controlar. Y lo que piensen o hagan los demás no tiene por qué
afectarte en lo más mínimo.
La Única Fidelidad que Puedes Controlar es la Tuya
“Solo tengo dos cosas: mi palabra y mis pelotas. Y no las
rompo por nadie”
Al Pacino en "Scarface"
Hazte a la idea que la única fidelidad que puedes controlar es
la tuya propia.
Si tú quieres, y estás dispuesto a ello, no hay mayor problema en
mantener tu propia fidelidad. Si tu escala de valores y tu moral te
indican que si adquieres un compromiso tienes que esforzarte para
cumplirlo, entonces entrar en una relación y ser fiel te
proporcionará esa satisfacción.
Si tus valores morales son distintos, entonces ningún discurso ni
sermón servirá para convencerte de que cumplas lo pactado. No serás
fiel y no te sentiras mal por ello porque tu ética personal no
coincide con la ética social. Recuerda que aquí no juzgamos.
Si moralmente te ves incapaz de romper un pacto, si eres una persona
que no pondría cuernos porque le parece mal, pero aun así quieres
estar con muchas chicas y tener variedad sexual, pues tampoco hay
problema: simplemente evita las relaciones monógamas: ten Relaciones
Esporádicas o Relaciones Estables Múltiples.
Y ya que la única fidelidad que podemos controlar es la nuestra,
eso implica que...
No Podemos Controlar la Fidelidad de Nuestra Pareja
Así de claro. Salvo que le pongas una webcam en la cabeza y estés
las 24 horas del día vigilándola, no puedes controlar que tu
pareja te sea fiel o no.
No controlas las acciones de los demás. Sólo controlas las tuyas.
Y como no las puedes controlar, no debes dejar que te afecten.
Grábate esto a fuego:
Tu estado emocional no puede depender de lo que hagan o dejen
de hacer otras personas.
Tú no tienes que estar mal porque tu novia se intercambie mensajes
de móvil con su ex. No puedes considerarte un fracasado porque tu
novia te haya puesto los cuernos con un gallito de discoteca. Eso
son cosas que hacen los demás.
Tú cuida tu relación, hazlo lo mejor posible, y ahí acaba tu
responsabilidad. Lo que haga la otra persona es cosa suya.
Selecciona
"No basta que la mujer del César sea honesta;
también tiene que parecerlo"
Julio César
Existen muchos tipos de mujeres. Si ya tienes práctica en esto de
la seducción ya estarás un poco calibrado con las personalidades
de las chicas. Hay personalidades que tienen más propensión a ser
infieles que otras.
Nunca se puede poner la mano en el fuego por nadie, pero las
chicas que tienen habitualmente mucha variedad sexual, que son muy
fiesteras, que les gusta probar cosas nuevas constantemente, y que
son muy aventureras, pueden ser infieles sobre todo si su novio es
un tipo aburrido. ¡Eso sí, son unas chicas muy divertidas y el
tiempo que estás con ellas te lo pasas genial! :D
Las chicas que tienen una alta autoestima, y que siempre cumplen lo
pactado (por ejemplo: que nunca dan plantón, que siempre que dicen
que van a hacer una cosa la hacen, etc.) normalmente no te pondrán
los cuernos: cuando ya no les gustes, o les guste otro, te dejarán.
Porque tienen un alto concepto de sí mismas y no van a hacer algo
que puedan considerar poco elegante cuando pueden tranquilamente
hacer las cosas bien: cortar contigo primero y después estar con
otro chico que les guste más.
Esto son sólo dos ejemplos, y para nada abarcan a todos los tipos
de mujeres. Puede haber mujeres muy apasionadas y sensuales que sean
fieles, y mujeres muy modositas que cuando no las ve nadie hacen
cosas inconfesables.
Si hay alguna personalidad que tenga más propension a la fidelidad
es la chica con alta autoestima, independiente, energética y
emprendedora. Ya que una chica así no perdería el tiempo con un
chico que ya no le gusta, sobre todo si hay por ahí otro que le
gusta.
Y ahora la pregunta es:
¿Tú qué quieres?
Porque si lo que quieres es únicamente que no te pongan los
cuernos, macho, apuntas demasiado bajo. Estás viendo el problema
desde una mentalidad muy cerrada: como sólo tengo a esta chica,
quiero que no esté con ningún otro chico.
Has plantado una bandera en un territorio y como ahora es tuyo, si
viene otra persona y te lo quita, para empezar alguien se está
llevando algo que es "tuyo", y para seguir como no tienes
alternativas pues te quedas solo y lo pasas mal.
Lo primero es un Sentimiento de Posesión: esta chica
está conmigo, así que es mía y de nadie más. Un sentimiento
absurdo porque no podemos poseer a nadie: hace ya mucho tiempo que
se abolió la esclavitud en occidente.
Lo segundo es Mentalidad de Escasez: tienes un miedo
atroz a perder a tu novia y quedarte solito.
Buscar que tu pareja sea fiel únicamente para satisfacer estos dos
sentimientos es una perspectiva un poco estrecha, ya que una pareja
y una relación pueden aportarte mucho más que la simple satisfacción
de tus necesidades e inseguridades.
En mi caso particular, cuando estoy en una relación monógama lo
que quiero es no preocuparme de si me ponen cuernos o no. Ojo: no
digo "que no me pongan los cuernos". Digo que no
quiero preocuparme por ello.
Tengo muchos objetivos en mente, tanto en la Visión de Futuro de mi
relación, como en otros muchos proyectos fuera de ella, y no quiero
otra preocupación constante dando vueltas por mi cabeza.
En general, como describiré en detalle en un próximo artículo,
estar paranoico u obsesionado por la ruptura de reglas de un
contrato social, te debilita y te hace perder tiempo y paz mental en
cosas que realmente no deberían preocuparte. Estás gastando energía
innecesariamente.
Por esa razón yo no tendría una relación monógama con una chica
fiestera que tenga una trayectoria de infidelidades. Seguramente
estaría todo el rato preocupado por si me pone los cuernos o no.
Con una chica así podría tener una relación esporádica o múltiple,
y así si ella tiene otras historias por ahí yo no tendría ningún
problema.
¡Otro ojo!: no estoy diciendo que una chica así sea mala persona.
¡Al contrario! Una chica así puede ser perfectamente muy buena
persona, muy amiga de sus amigos, con muchas buenas cualidades. Es sólo
que la fidelidad no es una de sus cualidades. Por
tanto, puedes pasar momentos geniales con ella, pero no sería muy
buena idea entrar en una relación estable. Ni falta que hace, una
vez que nos damos cuenta de que no es el único modelo de relación
posible.
Por la misma razón yo sí podría tener una relación monógama con
una chica que me gustase mucho, y que además me diese la impresión
de ser una persona legal en todos los aspectos, una persona que
cumple lo pactado. Una persona que, aparte de que me atraiga en
otros aspectos y con la que conectase profundamente, sus palabras y
acciones fuesen congruentes y que no me diese razones para
preocuparme por su posible infidelidad.
Al igual que seleccionamos a nuestros amigos y nuestros socios en
las empresas, podemos seleccionar perfectamente las chicas con las
que nos juntamos, en función de lo que queramos y de las características
que veamos en ellas. ¿Quieres una relación tórrida? Busca
una chica apasionada. ¿Relaciones múltiples? Busca chicas
que no busquen novio, para que así no te agobien demasiado. ¿Relación
exclusiva? Elige a una chica que habitualmente cumpla sus
compromisos.
Y si no estás en condiciones de seleccionar, si no eres capaz de
conocer a muchas chicas distintas para elegir, o calibrar de qué
pie cojea cada una, de acertar más o menos cómo se comportarían
en distintas situaciones, entonces es que aún no has llegado al
punto en el que puedas tener una relación estable satisfactoria. Si
te cuesta trabajo conocer a chicas, no tienes que tener una relación
estable con la primera que te hace caso: lo que tienes que hacer es salir
y adquirir experiencia.
No es porque la primera chica que te haga caso lo vaya a hacer mal.
Puede ser una chica estupenda. O no. Si no lo sabes porque no
entiendes de chicas, entonces estás jugando a la lotería, y que
salga bien o mal dependerá bastante de la suerte.
Sin embargo, las personas con experiencia y que saben lo que hacen
no ponen su felicidad y su bienestar en manos de la suerte.
Olvídate de Investigar si tu Pareja te Pone los Cuernos
Olvídate. En serio. Pasa del tema.